Ya desde pequeños, una de las actividades artísticas que primero realizamos los seres humanos es pintar. Empezamos a colorear y a hacer garabatos desde la infancia, unos con mayor y otros con menor destreza. Todos los pediatras se ponen de acuerdo en recomendar la pintura como un medio de que los niños adquieran capacidades como la concentración, la creatividad, la sensibilidad o la comunicación.

Ya en la prehistoria, nuestros ancestros, utilizaban las pinturas rupestres como una forma de comunicarse y de transmitir conceptos mediante un lenguaje visual. Todavía, no se sabe a ciencia cierta lo que querían expresar, pero eso es otra historia. Esto nos hace comprender que la pintura es una actividad artística y una forma de expresión más antigua que la propia escritura.

Normalmente, dibujamos o pintamos cuando somos pequeños y, aunque hay gente que mantiene la afición e incluso otros que se dedican a ello, poco a poco la mayoría lo vamos dejando. Después de la jubilación sería un gran momento para recuperar esa afición por los múltiples beneficios que tiene para la salud mental, ya que ayuda a desarrollar y mantener muchas capacidades que nos ayudarán a prevenir el Deterioro Cognitivo o a la rehabilitación de cualquier tipo de Daño Cerebral Adquirido.

Beneficios de la pintura:

Desarrolla la concentración y la atención.

Sirve como terapia de relajación. Para las personas que padecen de estrés o ansiedad puede servir como elemento de terapia.

Mejora la autoestima: La actividad de pintar permite mejorar la autonomía personal y fortalecer la independencia. Puede servir para personas con depresión, ya que al tener unos objetivos o proyectos hace que las personas mayores se sientan más útiles.

Mejora la motricidad fina: Ayuda a estimular las conexiones cerebrales que van desde el cerebro a la mano.

Comunicación: El arte es una gran forma de expresión y ayuda a personas con problemas de comunicación, como la afasia, a hacerlo de esta manera.

Estimulación Cognitiva: además de la atención y la concentración, gracias a la pintura o el dibujo se ejercitan los dos Hemisferios Cerebrales. Se estimula la creatividad y la parte más lógica del cerebro. Trabajaremos las Funciones Ejecutivas, ya que requiere una planificación de lo que vamos a pintar. Además, estimularemos las capacidades visuoespaciales en general y puede ser una buena terapia para mantener nuestro cerebro en forma.

Como veréis, además del placer que supone, la pintura tiene grandes beneficios para nuestra salud mental, pero hay muchos tipos de actividades también tienen el mismo efecto, como la cerámica, el punto o la escritura. Como ya sabéis, es muy importante estimular al cerebro para aumentar la reserva cognitiva y así aumentar nuestra plasticidad cerebral. Esto nos protegerá de padecer Alzheimer u otras demencias.

Jaime Naranjo Alcaide. Neuropsicólogo.

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