«La soledad es muy hermosa… cuando se tiene alguien a quien decírselo». Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) Poeta y narrador español.

El ser humano es por naturaleza un «ser social», desde el origen de la especie siempre hemos vivido en grupos, formando pequeñas comunidades. No soy un experto en la materia, pero imagino que esa necesidad se debería, en principio, para aumentar la probabilidad de supervivencia. Por ello, Aristóteles bautizó al hombre como «un animal social».

Hoy en día, esta necesidad de vivir en grupo se ha acentuado mucho más, cada vez vivimos en ciudades más grandes y estamos abandonando el medio rural. Incluso cuando hemos estado confinados, por culpa del COVID-19, gracias a las nuevas tecnologías hemos podido estar conectados constantemente con familiares y amigos. Pero, a pesar de vivir en grandes urbes rodeados de millones de personas, hay muchas personas que se sienten solas. Sobre todo en la vejez. Además, la soledad es un factor de riesgo para desarrollar una demencia.

Con el paso de los años hay muchas personas que experimentan a menudo la sensación de soledad, hay diversos factores que ayudan a que esto se produzca:

La jubilación, hay muchas personas que a lo largo de su vida han adquirido una serie de rutinas y al dejar de trabajar no son capaces de rellenar tanto tiempo libre con otras actividades más placenteras.

La pérdida de la pareja, por viudedad o cualquier otra razón. Después de años conviviendo es una de las mayores causas que provocan soledad. A veces, esas personas han estado actuando como cuidadores de su cónyuge y cuando éste fallece no saben que rol debe desempeñar en su vida.

La marcha de los hijos de casa o la pérdida de las amistades por diversas circunstancias ,son algunos ejemplos de como se pueden sentir solos los ancianos.

Ideas para combatir la soledad

En los casos de personas independientes que se pueden valer por sí mismas hay muchas alternativas, dependerá de los gustos de cada persona:

  • Es muy importante que mantengan contacto con sus familiares más cercanos, que los hijos y los nietos los visiten a menudo. Que les llamen a diario. Qué los ancianos se sientan seguros y protegidos.
  • Apuntarse a cursos para mayores, fomentará las relaciones sociales. Nunca es tarde para aprender cosas nuevas y generar buenas amistades.
  • Hacer ejercicio en grupo, tanto físico como de estimulación cognitiva, les ayudará también a mantenerse en forma, en todos los sentidos.
  • Quedar con los amigos o ir a algún centro de jubilados, donde juegan a las cartas, organizan viajes y tienen muchas actividades diferentes (baile, cine…).
  • Es muy importante que se sientan útiles y una buena manera de hacerlo es que ayuden a otras personas. Pueden colaborar de voluntarios en un comedor social, ayudar a otros ancianos, en la parroquia…
  • Otra idea que es beneficiosa para combatir la soledad es cuidar de una mascota , además de fomentar la responsabilidad del cuidado de un animal y la compañía que nos hacen, en el caso de los perros les obligará a salir a pasear o al parque donde poder charlar con otras personas.

Como veis, hay muchas actividades que ayudan a combatir la soledad. Lo más importante es tener una actitud positiva y seguir buscando nuevos retos. Pensar que nunca es tarde para aprender cosas nuevas, viajar, visitar museos o conocer nuevas personas. De esta forma se evitará la sensación de soledad y el estado de ánimo depresivo.

Jaime Naranjo Alcaide. Neuropsicólogo.

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