La palabra meditación o mindfulness se ha puesto de moda, y son muchos, los que la consideran una cosa algo totalmente alejado de la ciencia, pero cada vez se alzan más voces en el área de las neurociencias reclamando la importancia de practicar esta técnica para aumentar nuestra plasticidad cerebral.

Y es que, la meditación, no sólo nos ayuda a aliviar la ansiedad o el estrés, si no que ha resultado ser una buena técnica para aumentar nuestra capacidad de atención y concentración favoreciendo los procesos de aprendizaje e incluso retrasando el envejecimiento cerebral.

Por muy reacios que estemos ante esta nueva técnica, la realidad es que nos beneficia en todos los ámbitos, ya que además se demuestra que ayuda a las personas a mantener una perspectiva más distante ante los problemas, favoreciendo la resiliencia emocional y dado que nos ayuda a la hora de aprender, también es una buena técnica para desarrollar la creatividad.

A nosotros en el ámbito de la neuropsicología, lo que nos resulta más interesante son los estudios que demuestran el aumento de la neuroplasticidad en personas que practican la meditación de forma regular y constante, convirtiéndose en una herramienta muy poderosa en el área de la prevención de enfermedades neurodegenerativas.

Cuando meditamos, aumenta la actividad en el sistema límbico lo que nos ayuda a producir más endorfinas, hormonas de la felicidad, por lo que también pueden ser consideradas un analgésico natural que nos ayude a reducir la sensación de dolor.

La meditación o mindfulness consiste en diferentes técnicas que ayudan a la personas a vivir en el aquí y ahora siendo conscientes de la realidad que tienen en ese momento, y evitando los pensamientos negativos que suelen generarse en procesos de rumiación mental. Por ello, también es una técnica muy recomendada cuando una persona presenta un cuadro de ansiedad o depresión. Pero ojo, tenemos que tener en cuenta que la meditación es una herramienta y no una solución mágica, es decir estos beneficios sólo los podremos apreciar cuando la práctica es constante y regular.

Existen varias formas de comenzar a meditar y para ello lo mejor es que encuentres con qué método estás más cómodo. Afortunadamente en Youtube puedes encontrar muchas opciones y lo mejor es que pruebes y elijas tu sistema por ti mismo. Se trata de sentirse bien y como hemos visto, si a la vez que desarrollamos nuestro bienestar emocional podemos aumentar la neuroplasticidad estaremos haciendo mucho por nuestra futura salud mental.

Patricia Franco Hernández

Periodista especialista en Psicología

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