La atención es un proceso fundamental para el procesamiento de la información procedente de nuestros sentidos. Sin esta capacidad no seríamos capaces de aprender y utilizar estas experiencias en el futuro.

Todos sabemos lo que es la atención y que sin ella no seríamos capaces de concentrarnos en un estímulo concreto. Cuando estamos trabajando, leyendo o estudiando podemos tener ruidos u otros estímulos distractores pero somos capaces de no tenerlos en cuenta y centrarnos en lo realmente importante.

La atención es una de las funciones más complejas que realiza el cerebro, nos permite discriminar y filtrar estímulos, procesar información relevante para nosotros y así poder centrarnos en un objetivo. Por eso está muy relacionada con las Funciones Ejecutivas y el Lóbulo Frontal.

Sin la atención sería imposible tener un aprendizaje correcto, existen muchos tipos de atención pero en este caso nos vamos a centrar en las cuatro principales:

  • Atención selectiva o focalizada: nos permite centrarnos en un estímulo concreto sin atender a otros que no nos interesan. Requiere un alto nivel de alerta y activación.
  • Atención dividida: es la capacidad de atender a más de una tarea a la vez, por ejemplo conducir hablando con el copiloto
  • Atención sostenida: supone mantener la atención durante un largo periodo de tiempo, por ejemplo estudiando o trabajando. Aquí intervendrían factores como la motivación de la tarea o la fatiga.
  • Atención alternante: es la capacidad que tenemos de pasar de una tarea a otra, por ejemplo estar en clase escuchando al profesor y tomar apuntes. Requiere gran flexibilidad cognitiva. En muchos casos de Daño Cerebral Adquirido se pierde esta capacidad ya que los pacientes muestran gran rigidez.

La atención no es un proceso único o excluyente, la mayoría de las tareas requieren de la acción conjunta de distintos tipos de atención.

El control atencional o la capacidad de alternar y utilizar eficazmente los tipos de atención, depende de otras funciones ejecutivas como la memoria, la planificación y la inhibición.

Últimamente se le está dando mucha importancia al Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), debido a su influencia en niños y adolescentes.

Como veis, la atención es un proceso complejo y fundamental para nuestra vida diaria, desde actividades simples hasta complejas. Con el paso de los años se puede producir un deterioro de esta capacidad, bien sea por algún tipo de demencia, como el Alzheimer o debido a una lesión cerebral. Por eso es tan importante ejercitarla con ejercicios de estimulación cognitiva para mantenerla en forma.

En el caso de un Daño Cerebral es muy importante una buena rehabilitación de la atención, en el caso de que ésta se vea deteriorada, ya que será la vía para mejorar el resto de capacidades perdidas.

Jaime Naranjo Alcaide. Neuropsicólogo

M-32592

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