Casi todos hemos conocido a alguien, durante nuestra época de estudiantes por ejemplo, al que envidiábamos por su inteligencia, un genio de las matemáticas o de la física, en definitiva, un Sheldon Cooper. Para quien no sepa quien es este personaje de la serie Big Bang Theory, es un claro ejemplo de persona superdotada intelectualmente que carece de Inteligencia Emocional (IE), es ególatra, no es capaz de empatizar, tiene dificultad para socializar, no entiende el sarcasmo, es hipocondríaco, no muestra interés por el sexo y  no es capaz de salirse de una rutina.

No quiero decir con esto que una persona con un alto Coeficiente intelectual (CI) tenga que tener una IE baja, esto era un ejemplo exagerado para demostrar que son igual de importantes para tener éxito profesional e incluso está última más para ser feliz en la vida. Últimamente también se está hablando del concepto de Inteligencia Social, al haber descubierto la neurociencia que nuestro cerebro está programado para conectar con los demás. cada vez que interactuamos con otras personas, distintas regiones de nuestro cerebro se activan al unísono, se segregan ciertas hormonas y se generan nuevas conexiones, como ocurre con las neuronas espejo.

El concepto de Inteligencia Emocional fue popularizado por Daniel Goleman, el psicólogo norteamericano dice que el CI supondría el 20% del éxito de una persona, el resto serían otros factores.

La Inteligencia Emocional es un constructo que nos ayuda a entender de qué manera podemos influir de un modo adaptativo e inteligente tanto sobre nuestras emociones como en nuestra interpretación de los estados emocionales de los demás. Es decir, tiene un papel fundamental tanto en nuestra manera de socializar como en las estrategias de adaptación al medio..

CLAVES PARA DESARROLLAR LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

Para Goleman, los principales componentes de la Inteligencia Emocional son los siguientes:

-Autoconciencia:

Se refiere al conocimiento de nuestros propios sentimientos y emociones y cómo nos influyen. Es importante reconocer la manera en que nuestro estado anímico afecta a nuestro comportamiento, cuáles son nuestras capacidades y cuáles son nuestros puntos débiles. Mucha gente se sorprende de lo poco que se conocen a ellos mismos.

Por ejemplo, no tomar ninguna decisión cuando estamos enfadados, esperar a que estemos relajados para que ésta sea más racional.

-Consciencia:

Aprender a ser más conscientes de lo que está sucediendo en nuestro interior y aceptar el poder de nuestra vulnerabilidad.

-Autoanálisis:

Aprender a evaluar nuestras emociones y ser capaces de identificarlas; observar dónde está nuestro enfoque o hacia dónde estamos dirigiendo nuestra atención. De ese modo, podremos comprender de donde surgen esas emociones.

-Autocontrol:

Contar hasta 10. La capacidad para no reaccionar de primeras y saber medir tu paciencia. Aprender a darse un tiempo para respirar, reflexionar y tomar distancia de una situación. Así lograremos tener una mejor perspectiva y un mayor control emocional.

-Empatía:

La capacidad que tenemos de ponernos en la piel del otro, comprender sus sentimientos y aumentar nuestro nivel de comprensión hacia los demás. Nos ayudará a establecer vínculos más estrechos y duraderos.

-Automotivación:

Aprender a dirigir nuestra atención hacia metas y objetivos a los que aspiramos. Si no tenemos objetivos positivos hacia los que dirigir nuestra atención, nuestra mente se centra en los problemas, en los obstáculos y en todo lo que no funciona.

En definitiva, las personas que tienen una gran IE controlan mejor sus estados de ánimo, huyen de la monotonía buscando alternativas para tener una vida más plena y feliz, tienen más éxito en su vida personal y profesional , nos permite ver las cosas de forma positiva, tienen menos problemas psicológicos como ansiedad o depresión porque gestionan mejor sus emociones.

Todo esto se puede trabajar con ayuda de un psicólogo. No siempre hay que acudir cuando nos encontramos fatal. Como dice el refrán “Más vale prevenir que curar”.

Os dejamos un vídeo del programa Redes en el que Punset nos habla de como gestionar las emociones.

Jaime Naranjo Alcaide. Neuropsicólogo.

M- 32592

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2 respuestas a “La inteligencia emocional: claves para desarrollarla

    1. Hola. Muy interesante tu pregunta.
      Cuando nos relacionamos con alguien que nos desagrada también se generan nuevas conexiones neuronales, se activan los mismos centros cerebrales , pero en el sistema líbico se generará una emoción hacia esa persona negativa, en vez de serotonina, oxitocina y dopamina, se liberarán otras sustancias como norepinefrina o adrenalina. Es como un mecanismo de defensa que tenemos, aunque siempre puede variar ya que muchas veces cambiamos nuestros sentimientos por las personas.

      Le gusta a 1 persona

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