Todos sabemos los beneficios que tiene para nuestra salud el ejercicio físico a cualquier edad. Últimamente se ha puesto mucho énfasis en la importancia de éste, además de unos hábitos saludables que todos conocemos, para estar en forma y tener una vida más plena. Además de encontrarnos mejor físicamente, también tiene aspectos positivos para nuestra mente.

A las personas con Alzheimer u otras demencias también les proporciona múltiples beneficios ya que ralentizará el proceso de la enfermedad y nos protegerá de sufrirla, además de otros aspectos positivos que desarrollaremos a continuación.

En la Universidad de Kansas se realizó un estudio que demostró que además de los beneficios cardiovasculares, la actividad física podría reducir la atrofia cerebral de enfermos de Alzheimer en sus primeras fases. En este mismo estudio, encontraron que las personas enfermas que no hacían ejercicio tenían cuatro veces más deterioro cerebral que las que sí lo hacían.

Para ello es muy importante la figura del fisioterapeuta, ya que es el profesional que se encargará de adaptar los ejercicios a las necesidades de cada enfermo, al igual que para nosotros los neuropsicólogos no existen dos pacientes iguales y cada uno requiere un tratamiento personalizado.

Los principales beneficios del deporte en enfermos de Alzheimer son:

  • Favorece el mantenimiento de la autonomía personal y la independencia de la persona. Ya que podrán hacer muchas cosas solos , sin requerir ayuda y así no sobrecargar al cuidador.
  • Hacer deporte con un grupo o a través del juego ayuda a mantener las relaciones sociales que son fundamentales para los enfermos de Alzheimer, ya que casi siempre se van perdiendo con el desarrollo de la enfermedad.
  • Mantenimiento de la movilidad articular y el tono muscular, evitando rigideces y atrofia.
  • Crea unas rutinas y facilita el descanso por las noches.
  • Mejorar y/o mantener una postura lo más óptima posible.
  • Tratamiento del dolor.
  • Mantenimiento de las habilidades motoras y de coordinación.
  • Prevenir caídas y accidentes gracias a la mejora de la fuerza y el equilibrio.
  • Prevención de las complicaciones de los sistemas circulatorio y respiratorio
  • Reducción del riesgo de estreñimiento.

Las conclusiones generales de los beneficios del ejercicio físico en pacientes con Alzheimer son:

  • Mejora de la memoria.
  • Mejora del comportamiento (actitud menos agresiva).
  • Mejora de la capacidad de comunicación y las habilidades sociales.
  • Mejora de la calidad de vida del afectado y de sus cuidadores.
  • Prevención y mejora de las consecuencias del sedentarismo y la inmovilidad.
  • Mejora el estado de ánimo.

Como veis son muchos los beneficios de la actividad física en enfermos de Alzheimer, si además lo acompañamos de ejercicios de estimulación cognitiva y una rutinas saludables, conseguiremos que el deterioro propio de la enfermedad se ralentice y una mejor calidad de vida del paciente y cuidador principal.

Jaime Naranjo Alcaide. Neuropsicólogo.

 

 

 

 

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